martes, 3 de febrero de 2026

La esquina del barro y la lluvia: Bolívar y Perú

    Íbamos a irnos al Chaco en un Fiat 147 cuando aparecieron un par de motochorros y uno de ellos cayó, quedó tendido en el pavimento.


No sé porque tenía la sensación de que en esa esquina todo era barro. En realidad, era todo cemento. La habían pavimentado hace mucho. En los noventa o a fines de los noventa.

Entonces te pedía, gritaba, me desesperaba para que te apures, que me alcances bajo esa inmensa lluvia y poder subirme a ese 147 blanco. Yo estaba a unos cincuenta metros de la esquina.

Creo que en un momento aceleraste y llegaste hasta mí y cuando quise subir se salió la puerta, la puerta del acompañante. Como puede logré ponerla nuevamente en su lugar. Haciendo encajar sus partes como si fuese una puerta de una casa.

Mientras todo eso ocurría el segundo motochorro daba vueltas por la esquina. El mismo lugar donde el primero quedó tendido, sin conocimiento.


En toda la escena había barro, barro negro, ese barro pesado, barro más barro y mi desesperación para subirme al auto. Y la lluvia. Esa lluvia bíblica nunca paró. Como nunca supe si logramos ir al Chaco.

 5:47, amanecer, Posadas (Misiones) enero, 29/2026.

martes, 21 de octubre de 2025

Última manifestación

 

Hace algún tiempo dejé de soñarte. Y recién ahora, con una lluvia húmeda de invierno vengo a ver esta flor. A metros de mi nuevo hogar.

Entonces no solo te llevo en mi piel y también a donde voy, aunque reniegue de eso la mayoría de las veces.

Ahora te veo aquí. Cerca. En esta nueva tierra que busco sea mía, la siento así. Propia.

Porque quizás todo este absurdo de vivir no sea otra cosa que una búsqueda de cosas que, creemos saber qué es, pero es solamente creencia.


Reniego de llevarte en mí porque es mi última manifestación, mi último regaño porque te moriste.

La hidalguía de las rosas.

Posadas, Misiones, 13.22 

07 de agosto

No es la duda lo que enloquece: es la certeza.

F. Nietzsche, Prusia 1.880 d.c


jueves, 19 de junio de 2025

Despertar

 Con un amigo del alma viajamos sin avisar a su pueblo/hacíamos un programa de radio de manera intempestiva/moría de miedo porque no te habíamos avisado nada y al amanecer y no encontrarme en mi cama te asustarías/luego te pondrías furiosa/entonces desperté confundido y recordé hace cuánto no te imaginaba viva en mis sueños/ y me puse a pensar dónde estás/cómo podes resucitar a la muerte/tantos años sin casi nada de olvido.

(No hay nostalgia peor que añorar lo que nunca jamás sucedió)

Posadas 19 de junio 2025, otoño.